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Photography by Ernesto Bazan
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Reportage acerca del tabaco en Cuba
Reportage acerca del tabaco en Cuba

Entre la cosas por las cuales Cuba es famosa el tabaco es generalmente unas de aquellas que vienen seguramente a la mente. No se necesita ser experto de tabacos para saber que los mejores del mundo están hecho aqui. Desde siempre la palabra Habana has sido sinónimo de calidad. Quien no has fumado o por lo meno husmeado un Romeo & Julieta robusto o el renombrado Cohiba.

Este reportaje se concentra en manera particular acerca de una familia que desde generaciones cultiva las exuberante hojas. La familia Dominguez vive en el pequeño pueblo de Bautista alrededor de treinta kilómetros desde Pinar del Río la capital de provincia en la parte norte occidental de Cuba.

Lo que el Burgundi y el Bordeaux representan por el vino francés, Pinar del Río es por Cuba y sus tabacos. Además los cultivadores de tabaco de esta zona están reconocido como los mejores en el mundo.

Fidel Dominguez y su hijo Fidel junior dedican una gran cantidad de tiempo al cultivo de las matas de tabaco. Antes de todo, tienen que cavar la tierra para poder plantar los delicados y pequeños retoños.

Luego se encargaran de ellos por tres largos meses. Las malas hierbas tendrán que ser desarraigadas pare darle espacio al tabaco a fin de que crezca fuerte. Largas batallas contra numerosos insectos deberán ser combatida durante el curso de la estación. En el mes que precede la cosecha, se necesitara podar mucho las plantas para permitir que las hojas altas, utilizada como capa en la fabricación de los puros, crezcan grandes y sanas.

Luego, en el mes de febrero y marzo la cosecha empieza. Se van a necessitar numerosas semanas para que Fidel y todos los miembros de su familia puedan completar la cosecha en los campos alrededor de su casa. Las hojas son cogidas desde los tallos y amontonadas arriba de unas carretillas con las cuales serán sucesivamente transportadas en los grandes almacenes de madera, las casa de tabaco, donde descansaran por los primeros tres meses. Numerosas mujeres que viven alrededor trabajan incansables insertando estas nuevas hojas con un gran aguja y un cordel hasta hacer unos bultos consistentes. Es un trabajo laborioso que seguirá adelante por enteras semanas. Luego las hojas serán dejadas colgadas arriba de unos palos sutil de madera, llamado cuyes, a curar. Sucesivamente, el tabaco es llevado a las fabricas donde continuara la maduración que durara por lo menos un año ante de ser enrollado en espléndidos Habanos.

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