|
|
Group A Posto
© Bob Cocozza
© Bob Cocozza
© Bob Cocozza
© Bob Cocozza
Mientras escribo ya han pasado siete días desde que deje la
divertida isla de Sicilia y ya estoy chequeando mi calendario para
ver cuando podré “robar” una semana y regresar.
He visitado muchos lugares, pero es muy raro que me sienta como si pudiera,
sin hacer ningún esfuerzo, mezclarme sencillamente en la vida
cotidiana del lugar en donde esté.
Esta fue la impresión que me dió Sicilia.
La pasión por la fotografía de Ernesto ha cambiado
para siempre mi opinión acerca de que constituye una foto
evocativa. Sus comentarios acerca de la composición y
de “mirar el momento” me han ayudados a entender
mejor cuáles son los elementos necesarios para agitar
las emociones de quien mira una foto.
En fin nuestro grupo A Posto. Encuentro sorprendente que este
grupo de personas, en la mayoría de los casos desconocidas
entre sí, pudieran atarse en tan poco tiempo.
La amistad ha sido el regalo más grande que nos hicimos
recíprocamente.
Bob Cocuzza
© Conny Beyreuther
© Conny Beyreuther
© Conny Beyreuther
© Conny Beyreuther
© Conny Beyreuther
Un tour mágico y misterios de una isla que nunca quisiera dejar!
Ha sido un placer compartir, con este grupo especial, la experiencia de
correr atrás momentos preciosos cuando la poesía
deviene visible. Es natural que haber tenido a Ernesto para afinar
nuestro instinto fotográfico ha sido de una valor
inconmensurable. Pero acuérdense, si el momento no te
toca el alma, no dispararen la foto, simplemente, Camminare!
Conney Beyreuther
© Dolph Kessler
© Dolph Kessler
© Dolph Kessler
© Dolph Kessler
© Dolph Kessler
Primeros días de diciembre, 2003
Me iba a Cuba por primera vez y estaba buscando fotografías en
Google. Me encontré en la mayoría de los casos con sitios
fotográficos de turistas. Después, de repente estas otras
fotos de Cuba. Wow! Grandiosas. Estupendas. ¿Quién es este tipo?
Jueves, 24 de marzo, 2005
Sicilia, la isla nativa de Ernesto. Una espléndida villa a la orilla del
mar. Más concreto en la isla de lo que me imaginaba. Comida óptima.
Saqué centenares de fotografías durante las procesiones de Pascua.
La procesión de Trapani fue la que me impresionó más.
Cada noche la proyección de mis imágenes digitales y los comentarios
de los resultados. Esta noche, Ernesto recibió una llamada por teléfono
que duró algunos minutos. Aprovechamos para hacer nosotros mismos la
edición. Lo hicimos bien. Hablamos de elementos segundarios, de la magia del
momento, de ir más allá de lo descriptivo, qué cosa funciona
en una foto, etcétera.
Solamente un rollo de los 350 sacados durante el taller. Pero cuando Ernesto
regresó entre nosotros, insistió en el querer ver aquel rollo
como si no se pudiera perdonar el haberse perdido quizás aquella
“foto única” que hubiera entre las demás redundantes.
Así volvimos a examinar el rollo. En aquel momento entendí que Ernesto
está completamente entregado, adicto y apasionado por la fotografía.
Viernes, 5 de abril, 2005
Ok, nuevamente al mundo de la normalidad. Hay buen tiempo aquí en Holanda.
Terminamos de escribir. Gocé de mi estadía en Sicilia con el grupo,
la comida y la atmósfera dinámica del taller. He podido confirmar
una vez más que los Italianos son gente agradable y hospitalaria. Y
aprendí muchísimo. Como ex planificador urbano y político
local mi manera de mirar al mundo es más sociológica y social que
mágica. Mi trabajo como fotógrafo refleja esta actitud. Pero desde
este momento en adelante, siempre estará en mi un esfuerzo para ir más
allá del descriptivo, en la búsqueda de elementos secundarios
tratando de crear una fotografía can más capas. Creo que el
taller ha cambiado mis estándares para siempre.
Dolph Kessler
© Dorine Wekking
© Dorine Wekking
© Dorine Wekking
© Dorine Wekking
© Dorine Wekking
Este era mi segundo taller con Ernesto y también la segunda vez que
visitaba Sicilia. Debo admitir que este viaje se fue mucho más allá
de mis expectativas!
Estábamos hospedados en una preciosa mansión a la orilla del mar cerca
de Marsala, que fue un lugar íntimo y confortable para todos. Rosa fue como
una mamá e hizo que nuestra estadía fuera especial. La comida
siciliana era como estar en una gran fiesta, el tiempo fue excelente y yo estaba
en óptima compañía con Ernesto y los otros estudiantes.
Pero… sobre todo había el desafío en fotografiar las
tantas procesiones que vimos.
Ernesto hizo un muy buen trabajo en prepararnos para todos los eventos que íbamos a fotografiar.
Las procesiones eran increíbles…con tanta gente, bella gente, bien vestida, maquillada
y casi en un estado de trance mientras llevaban los altares.
La fiesta que me gustó más la de Trapani, con todos los altares cargados en
los hombros por las cofradías durante 24 horas y acompañados por la música
estilo “El Padrino”. Fue conmovedor. Tenias lágrimas que se deslizaban
desde mis ojos y tuve dificultad en regresar a la mansión después de haber
fotografiado por nueve horas seguidas. Me hubiera quedado aún más, a sacar fotos.
Trabajamos durísimo en estos diez días y crecimos todos fotográficamente.
Creo que lo logramos solamente gracias al liderazgo entregado de Ernesto con su inspiración.
Es importante para mí poder subrayar nuevamente la profesionalidad y abnegación
de Ernesto. Me considero muy afortunada en haberlo conocido y le estoy agradecida por su suporte y amistad.
La Pascua nunca será lo mismo…
Dorine Wekking
© Frank Lavelle
© Frank Lavelle
© Frank Lavelle
© Frank Lavelle
© Frank Lavelle
¿Sicilia, por donde empezar? Con los antipastos obviamente. La perfección clásica
del templo griego de Segesta, le panelle y las alcachofas aliñadas con ajo y
hierba buena que servían en las calles de Erice se mezclan con los árboles de
olivos, limones y naranjas. El primer plato de pasta con atún fresco, el sabor de piñones
y de la pasa están seguidos por una serie de platos múltiples de las procesiones
de Marsala y Trapani con sus pasiones, muerte y la cera de las velas, ofrecidas en el silencio de
las viudas vestidas de negro. Rechacé el panino con bazo. Y por fin llega el dulce como el
funéreo lamento de la banda musical que llena mis sentidos de visiones de Don Corleone,
cannoli, Armani y Gucci, tiramisù, molinos, niños con alas, celulares y palomas.
Un gourmet sensato ya estuviera satisfecho pero yo quiero más. ¿Quizás
el próximo año?
Frank Lavelle
© Jacob Locker
© Jacob Locker
© Jacob Locker
© Jacob Locker
Estar en Sicilia durante la semana Pascual ha sido una experiencia magnífica.
Las procesiones religiosas eran extraordinarias por su belleza, importancia histórica
y oportunidades fotográficas. Y el calor de los sicilianos era aparente por
todas partes. Es obvio para mí, notar cuanto corazón Ernesto ha puesto
en su taller y como estaba dispuesto al diálogo y en ayudarnos con cualquier
tipo de problema. A Posto ha sido un grupo lleno de calor y amistoso. Todo esto
agregó a la experiencia vivida.
Le doy las gracias a Ernesto por mantenerse fiel a su integridad durante el análisis
crítico de nuestro trabajo, aunque muchos de nosotros nos sentíamos
descorazonados en darnos cuenta de que difícil es sacar buenas fotos.
Sin comprometer sus estándares, nos ayudó a encontrar alternativas
válidas para poder sacar fotos de manera diferente y más creativa.
Jacob Locker
© Ludmila Ketslakh
© Ludmila Ketslakh
© Ludmila Ketslakh
© Ludmila Ketslakh
Italia ha sido siempre un lugar especial para mí. Mi emigración
(de la ex Unión Soviética) empezó hace 26 años.
En aquel tiempo me iba por las calles de Roma fascinada por su gran historia, sus
mitos y leyendas de esta magnífica ciudad. Me enamoré del país,
de su herencia, de su gente y de su cultura. En aquel momento, era una persona sin
país, amigos o dineros, con pocas esperanzas de sobrevivir. No podía ni
siquiera fantasear en que hubiera tenido la posibilidad de volver a visitar el país.
Regresando a Italia, y habiendo logrado seguir el taller de Ernesto Bazan ha sido como
vivir una vida por arriba de todos mis sueños.
Fotografiar las numerosas procesiones de Pascua que se desanudaban en las numerosas
ciudades sicilianas, ha sido una experiencia completamente única. Tuvimos
acceso a los preparativos para después seguir a la gente durante las procesiones
que se expandían en amplias calles o en callejones de ciudades ancestrales,
cambiando en carácter y creciendo en intensidad emocional.
Ha sido difícil seguir las instrucciones de Ernesto y ser, al mismo tiempo,
alerta y sin dejarme tomar por la emoción. Me quedé absolutamente
asombrada de la realidad a mis alrededores: numerosas estatuas arriba de unas
plataformas, recubiertas de flores y rodeadas de velas enormes, que se inclinaban
por un lado y el otro; la música de los conjuntos musicales, el teatro de
la vida, la historia y las tradiciones que se mezclaban entre sí.
Haber estado durante la Semana Santa con Ernesto dió a la experiencia
un sabor aún más especial y completo.
Fue conmovedor ver su alma y su educación siciliana, su deseo de hacernos
conocer la herencia gloriosa de su tierra, de enseñarnos las tradiciones y
la cultura de esta isla única. La entrega de Ernesto en hacernos desarrollar
y expandir nuestra visión fotográfica ha sido admirable.
Esta semana en Sicilia ha sido la semana más fascinante y memorable de mi
vida. Me ha recordado que estoy viviendo una vida por arriba de mis sueños.
Ludmila Ketslakh
© Pam Richmond
© Pam Richmond
© Pam Richmond
© Pam Richmond
Las procesiones, los lugares y el tiempo fueron todas fuentes de
inspiración: la enseñanza de Ernesto intensa y
llena de aliento. Estoy, así espero, lanzándome
en una nueva dimensión fotográfica.
Pam Richmond
El copyright de todas las fotos que aparecen en la galería estudiantil
pertenece a cada autor. Ninguna fotografía puede ser reproducida
sin la autorización de cada fotógrafo.
|