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Grupo A Posto
© Arturo Safina
Cargando el altar, procesion pascaual, Trapani
© Conny Beureuther
Koudelka, Minnela y yo adentro la iglesia del Purgatorio, Trapani
La primera cosa que quiero decir del Grupo A Posto es que ha sido el mejor de los tres
que he impartido durante la Pascua en Sicilia. ¿ Por que? Por la delicada
manera de mis estudiantes de mezclarse entre si, por ayudarse mutuamente en lugar
de competir uno con el otro, por aceptar sin ningún problema que unos
de ellos tenían una foto más que otros en la sección
final. Por haber trabajado con espíritu de abnegación como
enseñan las fotos.
Durante el taller he tomado conciencia que participar en este curso significa
sentirse en su lugar para poder compartir tu vida con los demás en
la fascinante antigua villa a la orilla del mar. Es un poco como el show
televisivo El Gran Hermano donde ponen a prueba tu habilidad de estar con
otra gente ya que necesita compartir los baños, y aceptar estoicamente
que el agua caliente y la calefacción a veces no funcionaban bien,
por razones misteriosas que me gusta atribuir a los despectivos espíritus
que habitan la casa.
No hemos permitido que ninguno de estos “problemas” crease tensión.
Demasiado grande era el deseo de compartir plenamente esta experiencia que ha ido mucho
más allá de un simple curso de fotografía.
Por primera vez desde la creación de los talleres BazanPhotos, he tenido el
privilegio de tener entre mis estudiantes otro maestro. A parte de su conocimiento y
experiencia, Frank trajo consigo la humildad que solamente las personas especiales tienen.
Tanto los estudiantes como yo disfrutamos muchos de sus comentarios y anécdotas
divertidas que a menudo nos contaba.
Entre más continuo a fotografiar las conmovedoras procesiones en mi tierra natal
más entiendo como acercarme a mis sujetos. Gracias a esto, logro traspasar la
experiencia a mis estudiantes.
También durante el taller vivimos también momentos divertidos como cuando
Dorine decidió cargar el altar durante la procesión de Trapani.
Quedé tan impresionado e inspirado con su gesto que hice lo mismo el sábado
por la mañana cuando los cargadores estaban cansados y lo necesitaban más.
Dorine ha logrado captar el momento como pueden ver.
Otra cosa divertida fue descubrir la innata capacidad cómica de Bob que muy a
menudo nos hizo morir de la risa. Aún me río cuando pienso en él y Mario juntos.
El taller fue la justa combinación de una experiencia fotográfica y cultural sin
mencionar la increíble cocina siciliana y sus fantásticos dulces.
El ultimo día del taller tuvimos el honor de participar y fotografiar la boda de mis
queridos amigos Domenico y Fiorella. No creo que hubiéramos podido encontrar una mejor
manera de terminar estos diez días memorables. A Posto. Camminare.
Ernesto Bazan
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