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Grupo El Campo
Otra agradable semana en el campo cubano durante la cosecha del tabaco.
El recuerdo más querido que guardo de este magnífico
grupo multiétnico (los estudiantes provenían de
Canadá, Chipre, Francia, Holanda y Estados Unidos) fue su generosidad.
A parte del haber traído a Cuba muchas cosas para distribuir, compraron
muchos alimentos para compartir entre las numerosas familias que nos abrieron
sus puertas.
Me conmoví mucho ver todo eso junto a el gran crecimiento que cada uno de
ellos experimentó durante los diez días que compartimos.
Muchos de ellos eran amateurs con escasos conocimientos acerca de que es una buena foto.
Una nota merecida va a Willard que estaba tomando su quinto taller en Cuba conmigo.
Como siempre, los primeros días fueron bastante empinados para todos. Mi usual
severidad no era fácil de digerir.
Sabiendo que no iba a ver su trabajo durante nuestra estadía en Viñales
(a excepción del trabajo digital de Nancy y Maria), el primer día en
La Habana le di a cada uno de ellos un feedback profundizado de su portafolio antes
de la cena de bienvenida organizada por mi querida Sissy en la casa.
Durante todo el taller tuvimos que superar algunos percances, entre ellos una
lluvia torrencial, pero al final cuando ya había empezado la edición
final de regreso en La Habana, muchas agradables sorpresas empezaron a venir
a la superficie: la mejor recompensa para la dedicación de cada uno de ellos
y el duro trabajo hecho.
El grupo El Campo merece verdaderamente su nombre porque con sus fotos expresan la
magia del campo cubano y la infinita belleza de su gente.
Ernesto Bazan
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